
Voyage
Sunnyside Comunications, Inc.
2010
En abril de 2010, fue lanzado al mercado el más reciente álbum del violinista uruguayo Federico Britos, titulado Voyage, una joya de producción. Acompañan a Britos en este excelente trabajo, Cachao, en su última grabación, Michel Camilo, Bucky Pizzarelli, Kenny Barron, Tomatito y grandes músicos y amigos del maestro, como Carlos Franzetti, Eddie Gómez, Eddy “Guagua” Rivera, Ignacio Berroa, Félix Gómez, Jorge García, Antonio Adolfo y Giovanni Hidalgo entre otros.
El disco confirma la pericia de Britos para moverse en diferentes estilos. El sonido de su violín es un deleite para los oídos. La producción a cargo del madrileño Antonio Gijón para el sello Sunnyside de Nueva York, se desarrolló celebrando así los cincuenta años de actividad musical de Britos. Los invitados especiales eligieron a los ingenieros de sonido y los estudios de grabación de su preferencia. De este modo se completaron los sesenta y ocho minutos del CD, con grabaciones en Nueva York, Miami y una de ellas en Almería.
Comenta nuestro amigo y colega Eliseo Cardona, de El Nuevo Herald de Miami: "Don Fede, como se le conoce entre los amigos, es, en esencia, un músico de formación clásica que ha tocado con importantes sinfónicas de Latinoamérica: de Uruguay a Cuba, pasando por México y España. Pero esa clasificación no le hace justicia a un hombre que ha hecho suyas muchas expresiones musicales: mambo, danzón, samba, bossa nova, flamenco, tango, chacarera, jazz (y aquí es otro universo); sin olvidar las músicas populares de su Uruguay". Y, agrego: para mi gusto es tal vez uno de los discos más logrados, abarcativo, considerando la idea de mostrar la universalidad musical, la afinidad, y las raíces comunes que unen e identifican a nuestros pueblos y que, Federico ha podido aprehender y como propios desarrollar en sus cincuenta años de andar los caminos musicales del mundo.
Como no podía ser de otro modo – tropezar humano es – voy a tratar de resumir en tres temas el concepto de todo el CD. Para empezar destaco el track 2 “After you’ve gone”, de perfecto estilo y, sigo con el tema Nº 8 “Lluvia de colores”, donde todo está en su justo lugar y medida. Cierro – igual que en el disco – con la última pieza, la 13, “Micro suite cubana”, donde la maestría del “trabuco” (como se dice por el Caribe) que conforman los músicos que lo acompañan se luce y justifica totalmente. (JR)
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