domingo, 9 de enero de 2011

Aziza Mustafa Zadeh: emotiva y sentimental

Aziza Mustafa Zadeh nació en Baku (Azerbaijan) en el seno de una familia de músicos. Su padre, Vagif Mustafa Zadeh, pianista y compositor, alcanzó reconocimiento por fusionar el jazz con el mugam (música tradicional de Azerbaijan). Su madre, Eliza Mustafa Zadeh, era una cantante clásica de Georgia.
La primera aparición pública de Aziza fue con tres años en un concierto de su padre, improvisando vocalmente. Sin embargo sería a través del piano por lo que Aziza comenzaría de despuntar. A pesar de tener una formación clásica con este instrumento, pronto advirtió que tenía un don para la improvisación. A los 17 años ganó el Premio Thelonious Monk en Whasington D.C. En 1991 publicó su primer disco, llamado simplemente Aziza Mustafa Zadeh. A estos han seguido, Dance of Fire, Always, Jazziza y Contrasts, entro otros.

Es reconocida internacionalmente y ha recibido numerosos premios en Alemania y Europa, como una artista, compositora, pianista y cantante inclasificable, a través de la que se pueden percibir influencias del mugam de su país natal, de standards de jazz, de Chopin o Bach, sin por ello perder el rasgo genuino que ella imprime a la fusión de todos estos.
Considerada como una de las dos grandes pianistas de jazz del continente asiático, está dotada de un gran virtuosismo, su música es emotiva y sentimental, sin por ello renunciar a sus raíces. Una cualidad que destaca cuando canta en scat, a gran velocidad, tradicional en su tierra.
En 1994 ganó el premio de la Academia de Música de Alemania y ha grabado, entre otros, seis discos, Dance of fire, Seventh truth, Jazziza, Inspiration-colors & relection, Shamans y el más reciente, Contrast, publicado este mismo año.