viernes, 16 de septiembre de 2011

El Buenos Aires de Polentaitum

Polentaitum
Milongas de la ribera
Independiente
2009

Polentaitum confirma el rescate permanente de los géneros de nuestra ciudad y la región que nos contiene, el Río de la Plata. En esta búsqueda, atravesada por los colores de nuestro Buenos Aires presente, la propuesta descansa fuertemente en la rítmica, pata fundamental de la conformación del tango como género, extensible a las milongas, candombes y murgas porteñas. La irrupción del género carnavalero en formato de canción de retirada cierra el excelente trabajo, en correspondencia con los nuevos aires de la metrópoli.
Creado hace más de 5 años, Polentaitum viene realizando un profundo trabajo de buceo en las células rítmicas de la negritud porteña negada, que se hallan presentes en el tango aunque, por lo general, camufladas bajo los “yeites” y modos de tocar de los instrumentos armónicos. Aun con escalas distintas de velocidad "la habanera, el tango, la murga porteña y la milonga comparten una misma célula rítmica.
German Pontoriero, su director, deja en claro que no se trata de un trabajo de antropología musical "porque nosotros no pretendemos ser fieles a lo que se tocaba antes sino ser respetuosos de lo que se hacía, tratar de entenderlo y “aggiornarlo” al sonido del Buenos Aires de hoy".
El segundo CD del grupo Polentaitum, Milongas de la Ribera, ha sido declarado de Interés Cultural, por la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina.
Este es un trabajo muy singular que nos acerca a la música urbana - de la ciudad de Buenos Aires - en su contexto diario, cotidiano, normal. Un trabajo muy interesante en el que “queriendo y sin querer” todos nos vemos, de alguna manera reflejados, especialmente hablando de la región sur, del continente americano. Lo medular de esta propuesta en tres temas: el Nº 3, “Negra bonita, negra de Buenos Aires”, sencilla y elemental como la gente que describe. Después destaco el track número 9, “Mi Buenos Aires perdido”, que pinta con cierta nostalgia autóctona el interior profundo de los barrios porteños y, finalizo con la pieza Nº 12, “Aquí juega la porteña”, con el desarrollo de la “murga” argentina, tan popular en este país, como desconocida en nuestro continente, donde tiene varias - aunque distintas - hermanas de nombre y forma. (JR)