miércoles, 6 de abril de 2011

Paulo Moura, ejemplo de libertad

Paulo Moura, clarinetista brasileño experto en mezcla de géneros y una de las figuras más aclamadas de la música popular, deja un gran vacío en la escena musical. Moura, era oriundo del estado de Sao Paulo, en donde nació el 15 de julio de 1932 y tocaba el clarinete desde los nueve años. El músico estaba considerado como uno de más brillantes instrumentistas y su música permanece como ejemplo de libertad, por encima de fronteras, géneros y estilos. Se le recuerda como parte fundamental del gran movimiento de la bossa nova.
Paulo Moura, de formación clásica, comenzó a tocar en la banda de su padre. Durante años alternó la música clásica con el jazz, la samba, el choro y el MPB (Música Popular Brasileña).
En la década de los cincuenta se aproximó al jazz. En el 56 forma su primer grupo y lanza su primer disco. Desde 1959, fue primer clarinetista de la orquesta del Teatro Municipal de Río. Trabajo que compagina con su actividad en el Copacabana Palace, orquesta que acompaña a músicos como Lena Horne, Ella Fitzgerald, Nat King Cole, Sammy Davis Jr. o Marlene Dietrich.
Hijo de un director de banda de música, se instaló con su familia en 1945 en Río de Janeiro. Moura empezó a tocar en la banda de su padre. Durante años alternó la música clásica con el jazz, la samba, el choro y en general la música popular brasileña.
La mezcla de ritmos y géneros le aportó la posibilidad de transitar entre los diversos géneros musicales, a pesar de haberse alejado del jazz hacía décadas. Con una carrera ecléctica, Moura había manifestado que el jazz "es una música en la que se olvida uno de todo y de todos, uno tiene una postura mucho más introspectiva.

Referencias:
efeeme.com
enmemoria.lavanguardia.es