sábado, 6 de marzo de 2010

Bossa Nova: la nueva voz (3)

Continuación. La revolución armónica de la bossa, en cambio, fue menor que la rítmica. Aquí se apreciaba la influencia de Dick Farney, Alfredo José da Silva, y fundamentalmente, del jazz de la costa oeste de los Estados Unidos, en especial de Shorty Rodgers, a quien mucho escuchaba Gilberto.
En la primera generación de la Bossa Nova, la melodía fue delineada por Antonio Carlos Jobim y por Carlos Lyra. Esa melodía fue también moderna, teniendo la base de una nueva armonía, pero estuvo ligada a las tradiciones brasileñas y a sus grandes creadores de siempre.
Por último, digamos que la poesía de la bossa también fue diferente. Como alguna vez dijo Nara Leao: "Antes se escribían letras muy folklóricas y sin metáforas: voy a morir, te voy a matar de amor, etc. La bossa introdujo la delicadeza, la imagen poética, una cierta ingenuidad". En este terreno, en cuanto al manejo y a la valorización de la palabra, tuvo la fundamental y fuerte influencia de Vinícius de Moraes.
Rítmica, armónica, melódica y poéticamente, la bossa nova sorprendió a críticos, públicos y músicos brasileños. Toda una joven generación "se subió" al movimiento que se extendió a lo largo y a lo ancho del territorio brasileño.
Desde entonces, aparecieron varios movimientos musicales como la "Canción Protesta", la "Joven Guardia" o el "Tropicalísimo". Algunas carreras brillantes se fueron apagando. Muchos músicos cambiaron de rumbo. Otros emigraron, como Eumir Deodato, Sérgio Mendes, Astrud Gilberto, Flora Purim y Airto Moreira. Sin embargo, algunos ídolos surgidos en aquella época continuaron actuando y editando discos.
Después de tanto tiempo, superadas las divisiones, las polémicas, las situaciones coyunturales, la Bossa Nova, que nunca terminó de irse, regresa. Nara Leao regraba con Roberto Menescal todo el repertorio de Antonio Carlos Jobim; la compositora- cantante Joyce se une al formidable tecladista Gilson Peranzetta y rinde su homenaje a Jobim. El mismo año grabó un álbum en homenaje a Vinícius, denominado "Negro Demais no Coraçao", Joao Gilberto actúa en el Festival Internacional de Jazz de Montreaux, Suiza; el sello WB edita un álbum doble en todo el mundo con esa presentación, y músicos de todo el planeta, pero en especial de los Estados Unidos, siguen componiendo en ritmo de bossa o grabando las inolvidables melodías del primer período.
No es exagerado afirmar que la riqueza de la música popular brasileña actual se genera en la revolución iniciada en los años 58-59 con la bossa. Sin este gran movimiento, el presente musical brasileño, tal como lo conocemos, no existiría. Este es, ni más ni menos, el aporte de la Bossa Nova a la creación artística del Brasil y del mundo.
(tierra.free-people.net)

Foto: Nara Leao