jueves, 1 de octubre de 2009

Angélique Kidjo: Todos los sueños están permitidos

Angélique Kidjo, cantante y compositora, nació en Benín, pequeño país situado en el África Occidental, entre Togo y Nigeria. Desde pequeña recibió formación musical ya que participaba en el grupo de teatro de su madre. En 1982 emigró a Francia y se casó con el productor Jean Hebrail. Actualmente vive en Nueva York. Kidjo habla fon, francés, yoruba, e inglés y canta en estos cuatro idiomas así como en el idioma tradicional de Benin, el Zilin. A mi juicio sus mejores interpretaciones son las que canta en sus idiomas nativos. Sus influencias musicales son el jazz, el afropop, los ritmos caribeños, la rumba congolesa.
"Algunos lo llaman afro-funk, pueden llamarlo como quieran, pero realmente es difícil catalogar mi música dentro de un sólo estilo. Incluso cuando utilizo mi propia música tradicional no intento recrear un sólo estilo sino que los mezclo todos".
Kidjo aprovechó que estaba en París para inscribirse en una escuela de jazz. "Ahí me enseñaron muchísimas cosas, mejoré mi tono y aprendí a flexibilizar mi voz". Fue un elemento importante para alguien cuyo idioma nativo es el Fon, ya que éste es tónico, con un suave perfil musical oscilante. Angélique se unió a un grupo de jazz de fusión holandés, Pili Pili, con el que grabó dos álbumes. Juntos participaron en el Festival de Montreux en 1987.
Ese mismo año conoció a Jean Hebrail, bajo y compositor francés con el que se casó más tarde. Los cuatro álbumes de Kidjo han sido el producto de su colaboración musical. "Somos el equipo perfecto, tiene la paciencia de trabajar las cosas en el ordenador, yo sin embargo quiero ir muy deprisa por si se me olvida alguna idea."
Kidjo inició su carrera de cantante a la edad de seis años. Debido a la inestable situación política de Benin se trasladó a Paris, donde estudió jazz y derecho.
Como cantante y compositora, Kidjo goza del respeto de todos. Su música está impregnada de los ritmos tribales y populares de la tradición de África Occidental, pero también ha cruzado las fronteras nacionales para incorporar una gran variedad de estilos (funk, salsa, jazz, rumba, soul, makossa, etc.) Ha grabado siete discos de larga duración, el último de los cuales se titula Black Ivory Soul y se centra en la relación entre la música brasileña y el África Occidental.
La cantante Angélique Kidjo, es también una de las más progresistas y comprometidas con la causa de los niños y los jóvenes. Unicef, nombró a Kidjo Embajadora de Buena Voluntad el 25 de julio de 2002.
Kidjo estuvo a punto de iniciar una carrera profesional como abogada de derechos humanos, pero decidió que podía tener más influencia a través de la música. "Estoy convencida de que la música es un lenguaje que supera los límites del color de la piel, el país o la cultura", señala. "Deseo inspirar en la gente el deseo de colaborar en la educación, la nutrición y la protección de nuestros niños".
En las letras de sus canciones, Kidjo ha tratado los temas de la raza, el medio ambiente, el desamparo y la necesidad de integración. Sin embargo, su preocupación principal es la educación. "Para mí, la educación es fundamental porque está relacionada con todo lo demás, como las políticas de salud y desarrollo", afirma. "Los jóvenes son la esperanza de mi continente. Cuando observo los niños de África, me digo que todos los sueños están permitidos".
Discografía: Pretty (1980), Parakou (Island, 1990), Logozo (Mango 539 918, 1991), Ayé (Mango 539 934, 1994), Fifa (Mango 531 039, 1996), Oremi (Island 524 625, 1998), Keep on moving, Best of (Columbia 85758, 2001), Black Ivory Soul (Columbia Records 85799, 2002),
Fuentes: musicasdelmundo.org / unicef.org/spanish