lunes, 9 de noviembre de 2009

Ingrid Jensen: una trompeta femenina

Para Marian McPartland, decana del piano jazzístico, la canadiense Ingrid Jensen “toca la trompeta y el fliscorno con toda la brillantez y fuego de un verdadero virtuoso, siguiendo el espíritu de la musa mientras crea”. La pianista la califica como “cálida, sensible, excitante y totalmente honesta”.
Nacida en Vancouver, Jensen captó con su sonido la atención de uno de los grandes de la trompeta, Clark Terry, quien se volvió su protector. La experiencia fue sorprendente porque era uno de sus héroes, dice en entrevista. “Me impresionó por su habilidad de no verme como una chava blanca de Canadá sino como alguien que hace música. Siempre me apoyó mucho, era muy amable y gracioso conmigo. Es difícil verlo ahora porque creo que vive en Nebraska, pues deben cuidar mucho de él porque es muy frágil –tiene 88 años–. Pero por supuesto que lo veo cada vez que toca en Nueva York, donde vivo”.
Tener la oportunidad de haber estado cerca de un músico como Terry, uno de los cimentadores de la trompeta jazzística, fue un enorme privilegio, considera Ingrid, quien se presentó en el Festival Cervantino y ha realizado una intensa actividad en México con su grupo. Cuenta que también pudo relacionarse con otros músicos importantes durante su estancia en Europa, donde fue luego de estudiar en el Berklee College of Music. “Pude estar cerca de Art Farmer, quien me apoyó mucho, lo mismo que Clark Terry o Enrie Wilkins, actual director de la banda de Count Basie. Todos ellos me impulsaron a tocar. Creo que me hicieron darme cuenta que la música es mucho más que lo que algunas veces los medios quieren hacer ver. Esa fue una gran lección de humanidad”.
Todavía hace algunos años ser mujer trompetista le trajo algunos problemas en Nueva York, por lo que Jensen decidió irse a Europa. Ahora que ha vuelto a radicar en Nueva York siente que las cosas han cambiado, aunque no radicalmente. “Estamos llegando, lentamente –dice riendo–. Cada vez que leo revistas como Down Beat o JazzTimes veo que en las listas de la mayoría de los festivales y la gente que recibe cobertura de los medios son hombres. Si son mujeres es porque usualmente son cantantes o pianistas. Creo que todavía falta mucho por recorrer y mucho de eso tiene que ver con la percepción pública de las cosas, desde el punto de vista de escuchar en lugar de ver. Vivimos en un mundo muy visual. Las cosas no han cambiado mucho”.
Sin embargo, su autoridad como líder de sus grupos no es cuestionada por ser mujer. “Puedo contratar a la gente que quiere tocar conmigo porque les gusta cómo lo hago, así que no hay jaladas en ese sentido, las cosas son bastante directas y tienen que ver con la música. Diría que uno de mis retos es conseguir conciertos donde tenga mayor exposición, agentes que me apoyen más. Creo que la gente todavía juega los juegos seguros en cuestiones como ésta –contratar grupos liderados por mujeres–, así que sólo es cuestión de perseverar, ser paciente, seguir escribiendo y tocando con la gente que me gusta tocar”.

Xavier Quirarte / milenio.com / México